El abogado Jorge Petrozzi renunció a la defensa legal del adolescente que denunció haber sido víctima de una agresión sexual dentro de un bus del Liceo Naval Almirante Guise, en San Borja. Según explicó, su salida estuvo relacionada con diferencias que mantuvo con la madre del menor debido al vínculo que esta conservaba con la periodista Milagros Leiva.

La controversia surgió luego de que Leiva revelara semanas atrás, durante una transmisión televisiva, la identidad del adolescente involucrado en la denuncia. La periodista posteriormente reconoció el error y ofreció disculpas públicas.

En una entrevista con Willax, Petrozzi explicó que decidió poner fin a su participación en el caso debido a que la madre del menor habría optado por mantener comunicación con Leiva, pese a los cuestionamientos que él había expresado por la exposición de la identidad del adolescente:

«Yo he tenido que decir hasta acá nomás y le dije: ‘O Milagros Leiva o yo’. Se acabó el tema», afirmó.

¿Por qué Jorge Petrozzi dejó la defensa del menor?

De acuerdo con la versión del abogado, la madre del adolescente pretendía que él participara en una entrevista junto con Milagros Leiva. Petrozzi señaló que aceptaría bajo la condición de que la periodista volviera a ofrecer públicamente sus disculpas por haber revelado la identidad del menor.

El abogado sostuvo que su principal preocupación durante su participación en el caso era proteger al adolescente y cuestionó que, después de la exposición pública de su identidad, la familia continuara manteniendo una relación cercana con la comunicadora:

«Yo me debo al menor primeramente. Mi primera preocupación era el menor que ha sido agredido, no la mamá», manifestó.

Petrozzi, sin embargo, aclaró que no conoce las razones por las que la familia decidió mantener ese vínculo con Leiva y evitó realizar una acusación directa:

«Yo tengo una forma de proceder y es que no digo nada en tanto no tenga pruebas. Y ahorita no tengo pruebas. Sospechas tengo muchas», declaró.

La renuncia de Petrozzi no implica que el adolescente quede sin representación legal. El abogado señaló que la familia puede recurrir a profesionales del Ministerio de la Mujer o a un defensor de oficio, además de continuar contando con el acompañamiento del Ministerio Público.

Mientras tanto, el proceso contra los adolescentes continúa:

  • Seis estudiantes: Permanecen bajo una medida de internamiento preventivo por cuatro meses en el Centro Juvenil de Diagnóstico y Rehabilitación de Lima.

  • Cuatro estudiantes: Afrontan las diligencias en libertad.

Cabe precisar que el internamiento preventivo tiene carácter cautelar y no determina responsabilidad por los hechos denunciados. La Fiscalía continúa realizando diligencias para establecer la participación individual de cada adolescente y esclarecer las circunstancias en las que habría ocurrido la presunta agresión.