Una creciente preocupación se ha instalado en distintas instituciones educativas del Perú tras la aparición de situaciones que han encendido las alarmas entre padres de familia, alumnos y autoridades. Desde casquillos de bala en aulas hasta mensajes amenazantes en baños, los casos recientes apuntan, preliminarmente, a posibles retos virales difundidos en redes sociales.
Uno de los hechos más comentados ocurrió en el colegio Trilce de Chorrillos, donde se habrían hallado dos casquillos de bala dentro del plantel. Frente a la alarma generada, la directora Rosana Manrique Hoyos descartó tajantemente que exista un arma de fuego en la institución o que se haya producido algún tipo de ataque.
“ No hemos encontrado armas, sangre, ni ha habido balacera o metralletas, como lamentablemente se ha venido informando”, precisó la autoridad educativa, quien además señaló que el caso continúa en investigación.
Según indicó, la principal hipótesis que se maneja es que el incidente estaría relacionado con un “challenge” o reto viral replicado por un grupo reducido de escolares, lo que habría provocado la situación sin que exista una amenaza real.
MENSAJES INTIMIDANTES EN VENTANILLA Y CALLAO AUMENTAN LA PREOCUPACIÓN
Un escenario similar se vive en Ventanilla, en la Institución Educativa N.° 5090 Antonia Moreno de Cáceres, donde padres denunciaron la aparición de presuntos mensajes amenazantes escritos en los baños del colegio.
La situación ha generado temor entre los apoderados, quienes aseguran que varios estudiantes dejaron de asistir a clases por precaución. “Hoy no han venido muchos niños, los padres tienen miedo”, comentó una madre.
A ello se suma un nuevo caso en el Callao. En el colegio Augusto Cazorla, la aparición de un mensaje en una puerta alertando sobre un posible ataque encendió las alarmas entre padres y alumnos.
De acuerdo con lo reportado por los padres, la dirección del plantel ya inició las investigaciones y viene adoptando medidas de seguridad con apoyo de la Policía. No obstante, exigen mayor claridad y acciones más firmes por parte de las autoridades.Un escenario similar se vive en Ventanilla, en la Institución Educativa N.° 5090 Antonia Moreno de Cáceres, donde padres denunciaron la aparición de presuntos mensajes amenazantes escritos en los baños del colegio.
La situación ha generado temor entre los apoderados, quienes aseguran que varios estudiantes dejaron de asistir a clases por precaución. “Hoy no han venido muchos niños, los padres tienen miedo”, comentó una madre.
A ello se suma un nuevo caso en el Callao. En el colegio Augusto Cazorla, la aparición de un mensaje en una puerta alertando sobre un posible ataque encendió las alarmas entre padres y alumnos.
De acuerdo con lo reportado por los padres, la dirección del plantel ya inició las investigaciones y viene adoptando medidas de seguridad con apoyo de la Policía. No obstante, exigen mayor claridad y acciones más firmes por parte de las autoridades.



UN FENÓMENO QUE TRASCIENDE FRONTERAS
Lo ocurrido en Perú no es un hecho aislado. En países como Chile y México también se han reportado mensajes intimidatorios en colegios, con frases como “mañana tiroteo” o “no vengan”, lo que ha provocado pánico, suspensión de clases y activación de protocolos de seguridad.
En Paraguay, la situación ha alcanzado mayor escala. Según informó el medio ABC Color, al menos una docena de colegios reportaron amenazas similares escritas en baños o difundidas por redes sociales, lo que obligó a suspender clases y activar operativos policiales en varias ciudades.
Asimismo, de acuerdo con el mismo medio, las autoridades investigan si estos hechos están vinculados a un reto viral, ya que los mensajes presentan patrones similares y se han replicado rápidamente entre distintas instituciones educativas.
Por su parte, el medio RDN señaló que en algunos casos estudiantes habrían admitido haber realizado estas amenazas como una “broma”, lo que refuerza la hipótesis de un fenómeno impulsado por redes sociales.
LLAMADO A LA CALMA Y A REFORZAR LA PREVENCIÓN
Ante este panorama, especialistas y autoridades coinciden en la importancia de no difundir información no verificada y de fortalecer los canales de comunicación entre colegios y familias.
Asimismo, advierten sobre las graves consecuencias de replicar este tipo de contenidos, ya que, aunque puedan parecer bromas, generan pánico, afectan la asistencia escolar y movilizan recursos de seguridad.

