Especialista de la Universidad Agraria explica qué productos podrían verse afectados y cómo prepararse ante posibles problemas temporales de abastecimiento.
El Fenómeno El Niño 2026-2027 podría afectar de manera distinta la producción y el transporte de alimentos en diversas regiones del país. En Piura y Tumbes deben vigilarse cultivos como limón, mango, plátano y arroz; en Lambayeque y La Libertad, arroz, maíz y hortalizas; mientras que en zonas de la sierra se registrarían impactos sobre papa, maíz, habas y quinua por exceso de lluvias, enfermedades o déficit hídrico, dependiendo de cada localidad. Así lo explica el Ing. William Arteaga, ingeniero agrónomo y docente de la Universidad Nacional Agraria La Molina (UNALM), al señalar que los efectos del fenómeno serán diferentes en todo el país.
Para el rector de la UNALM, Ph. D. Alberto Barrón López, la universidad pública debe contribuir a que el conocimiento técnico llegue a la población. «La investigación y la experiencia de nuestros especialistas deben estar al servicio de la prevención, la seguridad alimentaria y el uso responsable del agua», indicó.
Por ello, ante posibles alzas o reducciones temporales de oferta, el especialista Arteaga recomienda recurrir a productos nacionales y de temporada. «Si sube el precio del arroz, pueden consumir papa, camote, yuca o quinua como fuentes de energía; si se encarece la papa, se tienen camote, olluco o yuca; y si el limón aumenta de precio, naranja o mandarina aportan vitamina C», explicó. El docente aclara que, si bien no se trata de sustituciones nutricionalmente idénticas, son alternativas temporales para diversificar la alimentación sin generar alarma.
También recuerda que, si escasea una verdura de hoja como la lechuga, pueden utilizarse otras opciones como acelga, repollo, col, brócoli o espinaca, según disponibilidad y temporada.
Cómo prepararse ante posibles problemas de abastecimiento de agua
El Ing. William Arteaga afirma que El Niño puede producir dificultades en el abastecimiento de agua porque el exceso de precipitaciones elevaría la turbidez de los ríos, dañar captaciones, plantas de tratamiento, redes o canales agrícolas y dificultar temporalmente la potabilización y distribución.
Dijo que, en otras cuencas, las lluvias deficitarias podrían reducir los aportes a reservorios. Por ello, recomienda que las familias mantengan una reserva prudente de agua potable, sin acaparar, con una referencia mínima de aproximadamente 4 litros por persona al día durante tres días, es decir 12 litros por persona para beber y preparar alimentos, sin contar el agua de higiene. Guardarla en recipientes aptos para alimentos, limpios, tapados y protegidos del calor; evitar contaminación al servir.
Además, en edificios y condominios, revisar cisternas, tanques y motobombas, espacios que deben mantenerse limpios y los equipos funcionar correctamente para evitar que una falla mecánica agrave una eventual interrupción del servicio.
La recomendación central, del docente y agrónomo, es evitar las compras de pánico. «El Niño exige prevención, no alarma. Las familias deben diversificar alimentos, almacenar agua con seguridad y mantenerse informadas», sostuvo.
La preparación también corresponde a las autoridades. Según el Ing. William Arteaga, será necesario proteger carreteras, bocatomas, plantas de tratamiento y rutas de abastecimiento, mientras que en el sector agrícola deberán limpiarse drenes y canales, proteger infraestructura y ajustar las siembras de acuerdo con los avisos climáticos.
Fuente: Universidad Nacional Agraria La Molina (UNALM)





