La escasez de agua podría afectar el abastecimiento de la población, la agricultura y la ganadería, con consecuencias para las actividades productivas y empresariales.
Lima, octubre del 2026.- Ante la elevada probabilidad de que El Niño global alcance una intensidad muy fuerte hacia finales de 2026, un distrito del departamento de Lima presenta riesgo muy alto de déficit hídrico y otros 66 se encuentran en riesgo medio, de acuerdo con el Centro de Monitoreo de RIMAC. Este escenario podría comprometer la disponibilidad de agua para la población y las actividades productivas durante la temporada 2026-2027.

La evaluación comprende 171 distritos del departamento de Lima, del cual el distrito de Laraos, en la provincia de Yauyos, presenta riesgo muy alto, 66 se encuentran en nivel medio y 104 en riesgo bajo. En el distrito clasificado en el nivel más crítico se identifican 546 personas y 452 viviendas expuestas.
En cuanto a los recursos productivos, este distrito registra 288 hectáreas agrícolas y 59.408 hectáreas de pastos expuestos. Asimismo, se identifican 17.730 cabezas de ganado, distribuidas entre 10.470 ovinos, 6.287 alpacas y 973 vacunos.
Impacto económico del Fenómeno El Niño
La producción agrícola ya registra contracciones en el contexto de El Niño, con magnitudes comparables a episodios anteriores. Al considerar los meses de mayor caída interanual de cada año, la agricultura retrocedió 12% en 2026, frente al 16% observado en 2023. Asimismo, durante el primer semestre de este año, la actividad agropecuaria nacional disminuyó 0,6%, con una contracción interanual de 8,1% en junio.

Los antecedentes también muestran presiones sobre el poder adquisitivo de los hogares. En 2017 y 2023, años en los que se registraron episodios de El Niño, los salarios reales del sector privado disminuyeron 1,3% y 3,4% a nivel nacional, respectivamente. Estas contracciones reflejan una pérdida de capacidad de compra durante ambos periodos, aunque respondieron a diversos factores económicos y no exclusivamente al fenómeno climático.
Ante posibles interrupciones del servicio
Mantenerse informado a través de los canales oficiales de la empresa prestadora de agua y organizar las necesidades básicas del hogar con anticipación. El agua almacenada para beber y cocinar debe conservarse en condiciones seguras, y no se debe recurrir a fuentes de procedencia desconocida.
¿Cómo pueden prepararse los hogares ante un posible déficit hídrico?
Ante este escenario, adoptar hábitos de consumo responsable y planificar las necesidades de agua puede ayudar a reducir el desperdicio y afrontar mejor una eventual disminución de su disponibilidad:
- En los hogares: revisar periódicamente las tuberías, los grifos y los inodoros para detectar fugas; tomar duchas cortas; cerrar el caño al cepillarse los dientes o enjabonarse; y utilizar la lavadora con cargas completas. También se puede reutilizar el agua, cuando sea seguro, para actividades como el riego de plantas o la limpieza de pisos.
- Si hay niños o adultos mayores en casa: organizar el uso del agua para garantizar la higiene personal, la preparación de alimentos y la limpieza de los espacios. Si se almacena agua como medida preventiva, debe hacerse en recipientes limpios, aptos para ese fin y bien tapados, evitando su contaminación.
- Para quienes trabajan en la calle: llevar una botella reutilizable y planificar su reposición durante la jornada, especialmente en días de altas temperaturas o cuando se realizan actividades físicas. Mantener una hidratación adecuada es importante para prevenir efectos del calor, incluso si se busca reducir el consumo de agua en otras actividades.
«La preparación comienza con acciones cotidianas. Estas medidas contribuyen a un uso más eficiente del recurso y permiten a las familias estar mejor preparadas ante posibles escenarios de menor disponibilidad de agua durante la temporada 2026-2027», concluye Henry Zamora, jefe de gestión de riesgos de RIMAC.
Fuente: RIMAC Seguros





