«Me dieron algo que toma un caballo». Con esa frase, el comerciante y coleccionista Samuel de la Borda describió la repentina pérdida de control físico que sufrió dentro de su propia vivienda y taller en el jirón Chavín, en Breña. Lo que para la víctima era una visita comercial de rutina por parte de un joven a quien consideraba su aprendiz terminó en un violento cuadro de sedación, descargas eléctricas, inmovilización y el saqueo de mercadería valuada en más de S/ 150.000.

De la mentoría en redes sociales a la emboscada

La relación entre el relojero y el principal denunciado, Mateo Natsu Nakasone Cano, inició hace más de doce meses a través de la plataforma TikTok. Con el paso del tiempo, el vínculo se consolidó: De la Borda asumió un rol de mentor, instruyéndolo sobre mecanismos de relojería, tasación, autenticación y facilitándole contactos directos con distribuidores mayoristas.

La confianza mutua llevó al comerciante a entregarle piezas al crédito para que iniciara su propio negocio. Dicha cercanía facilitó el ataque: el joven acudió al inmueble acompañado de su padre, Percy Augusto Nakasone Edan, a quien presentó como un presunto comprador interesado en concretar adquisiciones importantes de piezas de colección.

El ataque dentro del inmueble

Tras permanecer varias horas dentro de la vivienda simulando una negociación formal y revisando piezas, padre e hijo redujeron violentamente al comerciante:

  • Amenaza y descarga eléctrica: La víctima denunció que el padre desenfundó un arma de fuego mientras el hijo le aplicó una descarga eléctrica directa con un dispositivo Taser, anulando cualquier intento de defensa.
  • Sustancia incapacitante: Acto seguido, fue obligado a ingerir una sustancia química que le quitó la fuerza muscular en cuestión de minutos, dejándolo en estado de indefensión.
  • Inmovilización: Aprovechando su condición, lo ataron, amordazaron y le colocaron esposas metálicas para registrar las instalaciones y empaquetar los relojes en maletas y bolsas.

Escape por el segundo piso

Al recuperar parcialmente la lucidez y notar que los asaltantes continuaban reuniendo la mercadería, De la Borda temió por su vida. Aun atado y con las esposas puestas, logró arrastrarse hasta una ventana del segundo piso del predio y se arrojó hacia la vía pública.

El impacto contra el pavimento alertó de inmediato a los vecinos del jirón Chavín, quienes salieron a auxiliarlo y dieron aviso a las autoridades, mientras los presuntos asaltantes escapaban del lugar con el botín.

Estado de la investigación

La víctima identificó formalmente ante los peritos de la Policía Nacional del Perú a Mateo Natsu Nakasone Cano y a Percy Augusto Nakasone Edan como los autores del asalto a mano armada, cuantificando el valor de los relojes sustraídos en más de 150 mil soles. El caso se encuentra bajo investigación policial, mientras se recopilan grabaciones de cámaras de videovigilancia públicas y privadas de la zona para dar con el paradero de los acusados.

Fuentes: Perú21, Latina Noticias