Cusco, Apurímac, Ayacucho, Junín y Puno registran focos activos de incendios forestales. Las emergencias han causado pérdidas humanas y daños en áreas naturales, viviendas y terrenos agrícolas.

Los incendios forestales continúan afectando distintas zonas del Perú. Durante la primera semana de octubre de 2026, estas emergencias dejaron seis personas fallecidas y mantienen focos activos en cinco regiones, según los reportes del Centro de Operaciones de Emergencia Nacional (COEN-INDECI). Las altas temperaturas, los fuertes vientos y la vegetación seca dificultan las labores de control.

Cinco de las víctimas murieron en Cusco y una en Puno. En la primera región, entre los fallecidos figuran tres adultos mayores de Yanatile, Colquepata y Yanahuara. También perdieron la vida dos hermanos de 11 y 18 años, quienes sufrieron graves quemaduras durante un incendio ocurrido el 26 de septiembre en Pomacanchi, provincia de Acomayo.

En Puno, Felipe Cjuno Medina, de 82 años, falleció el 3 de octubre en el distrito de Macari, provincia de Melgar. El adulto mayor sufrió una caída cuando intentaba pedir ayuda durante la emergencia y fue trasladado a un centro de salud con traumatismo encéfalo craneano y quemaduras de primer grado. Asimismo, se reportaron personas con quemaduras de segundo grado en Pichacani.

Las brigadas continuaban trabajando para controlar los incendios en diferentes localidades.

En Cusco se reportaron emergencias en Oropesa, Yanatile, Velille y Marangani. En Apurímac, los trabajos se concentraban en Tapairihua y San Pedro de Cachora, mientras que en Mara las brigadas tuvieron que replegarse temporalmente por los fuertes vientos.

En Ayacucho, permanecía activo un incendio en Santiago de Lucanamarca. En Junín, un avión de la Fuerza Aérea del Perú realizó descargas de agua para combatir el fuego en la comunidad nativa Tsyapo, en Río Tambo. En Puno, las labores continuaban en Aurincota, distrito de Huacullani.

Las condiciones climáticas y las dificultades para acceder a algunas zonas mantienen en alerta a las autoridades, mientras se insiste en la prevención de quemas agrícolas para evitar que el fuego se propague y provoque nuevas tragedias.