Revisar las instalaciones, proteger la mercadería y contar con un plan de respuesta ante inundaciones son algunas medidas que pueden ayudar a reducir los daños y facilitar la recuperación de los negocios.
Lima, 28 de octubre de 2026. Ante el riesgo de precipitaciones pluviales asociadas al Fenómeno El Niño, los locales comerciales y empresas deben adoptar medidas preventivas para mitigar daños en infraestructura, maquinaria y stocks, así como evitar paralizaciones prolongadas en sus operaciones.
De acuerdo con el Reporte Asegurador 2025 de la Asociación Peruana de Empresas de Seguros (APESEG), el sector asegurador indemnizó S/ 489,3 millones en siniestros de negocios durante el año pasado, lo que refleja el impacto financiero que los eventos climáticos pueden generar en el tejido empresarial.
«Prepararse para las lluvias intensas implica identificar los riesgos y tomar medidas para evitar daños en las instalaciones y la mercadería. También es importante saber cómo responder si ocurre una emergencia y qué protección tiene el negocio para hacer frente a las pérdidas», señaló Eduardo Chávez de Piérola, gerente legal de APESEG.
Cuatro recomendaciones para resguardar las operaciones
Para reducir el impacto en los activos y la estabilidad económica de los establecimientos, la entidad gremial recomienda implementar las siguientes pautas técnicas:
- Revisar y acondicionar las instalaciones: Limpiar techos, canaletas y sistemas de drenaje para evitar colapsos por acumulación de agua; sellar fisuras, identificar filtraciones y reforzar puntos críticos de la estructura. Asimismo, verificar el cableado eléctrico y tableros para prevenir cortocircuitos.
- Proteger equipos y mercadería: Evitar el almacenamiento directo sobre el suelo utilizando parihuelas o anaqueles elevados, resguardar en zonas altas la maquinaria vulnerable a la humedad y mantener la documentación contable y legal en bóvedas o archivadores herméticos.
- Elaborar un plan de contingencia ante emergencias: Mapear las áreas de mayor vulnerabilidad dentro del local, establecer protocolos de evacuación del personal y contar con copias de seguridad externas (digitales o en la nube) de la información comercial crítica para facilitar el reinicio de actividades.
- Evaluar coberturas de protección financiera: Contar con pólizas multirriesgo adaptadas a la escala del negocio que cubran daños materiales por inundación, desbordes o anegamientos, así como coberturas complementarias de lucro cesante por paralización temporal de operaciones.
Continuidad del negocio y respaldo financiero
Desde APESEG se enfatizó que las acciones de mantenimiento físico y la cobertura patrimonial operan de manera complementaria: las medidas preventivas minimizan el riesgo inmediato de deterioro, mientras que el seguro provee liquidez oportuna para reconstruir instalaciones o reponer inventarios sin comprometer el capital de trabajo de la empresa.





