Jaime Espinoza, vecino e ingeniero eléctrico del distrito de San Juan de Miraflores (SJM), lideró una inédita iniciativa de autodefensa ciudadana que comenzó en 2017 con apenas cuatro cámaras de vigilancia y un pequeño grupo de residentes. Con perseverancia y articulación comunitaria, el proyecto creció hasta consolidar una red de 1.200 cámaras de seguridad activas interconectadas en diversos sectores críticos del distrito.
Las imágenes del sistema vecinal son compartidas de forma directa con la Policía Nacional del Perú para desarticular a bandas delictivas y capturar a sospechosos, logrando reducir los asaltos y robos hasta en un 80 % en las zonas cubiertas. Sin embargo, Espinoza reveló que su compromiso le costó graves represalias del hampa: “Intentaron matarme”, relató, dando testimonio de los riesgos que enfrentó para proteger la seguridad de su comunidad.
Fuente: La República





