¿Quiénes estarían detrás de todo esto? Diversos medios de alcance nacional volvieron a colocar en la agenda pública un antiguo proceso judicial que afrontó Luis Alberto Nicolas Landauro Ramírez, conocido popularmente como «Luchito del Barrio» y electo alcalde de Ventanilla por el partido Somos Perú para el periodo municipal 2027-2030.
El caso se remonta a junio de 2008, cuando agentes antidrogas y personal de Aduanas intervinieron un cargamento que tenía como destino Ámsterdam, Países Bajos. El envío consistía en una cama de madera con cabecera, piecera y veladores. La intervención se realizó en los almacenes de Talma Menzies, en el aeropuerto Jorge Chávez, el 10 de junio de 2008.
Durante la inspección se encontraron quince paquetes escondidos en la cabecera del mueble. Estos contenían aproximadamente 1,030 kilogramos de una mezcla de cocaína, almidón y carbonatos. El peritaje posterior estableció que la carga comprendía 798 gramos de clorhidrato de cocaína pura.
Landauro figuraba como remitente en la guía aérea y en otros documentos relacionados con el despacho. Durante el proceso explicó que trabajaba en la agencia de carga Panamericano Express I.R.L. y que había consignado sus datos debido a que la empresa no contaba con autorización aduanera para realizar envíos de terceros al extranjero.
También sostuvo que acudió a la tienda donde se encontraba el mueble, en Villa El Salvador, para tomar sus medidas y calcular el coste del transporte, sin conocer que la sustancia estaba escondida en su interior. Esta versión fue considerada poco creíble por el tribunal que lo juzgó en primera instancia.
El 25 de junio de 2008, Landauro ingresó en el penal Sarita Colonia bajo mandato de prisión preventiva. Permaneció recluido hasta el 21 de mayo de 2009, cuando obtuvo comparecencia y continuó afrontando el proceso judicial en libertad.
Posteriormente, el 14 de abril de 2011, la Primera Sala Penal con Reos en Cárcel del Callao condenó a Landauro y a su coprocesado Francisco Javier Fernández Ayasta a ocho años de prisión efectiva por tráfico ilícito de drogas. La decisión fue emitida dentro del Expediente N.º 3254-2008.
Corte Suprema revocó la condena y absolvió a Landauro
La condena dictada en primera instancia no quedó firme. El 21 de febrero de 2012, la Sala Penal Permanente de la Corte Suprema resolvió el Recurso de Nulidad N.º 1787-2011 y absolvió a Luis Landauro por duda razonable.
La máxima instancia judicial dejó sin efecto la sentencia inicial y dispuso la anulación de los antecedentes derivados del proceso. De este modo, la condena de ocho años impuesta en 2011 fue revocada. La «duda razonable» es un principio del derecho penal según el cual, si existen dudas sobre la culpabilidad del acusado, este debe ser absuelto. En este caso, la Corte Suprema consideró que las pruebas presentadas no eran suficientes para desvirtuar la presunción de inocencia de Landauro, a pesar de que su testimonio inicial fuera calificado como poco creíble en primera instancia.
Consultado sobre el caso, el alcalde electo señaló que el proceso siguió las instancias judiciales correspondientes y recordó que finalmente fue absuelto. «En nuestro país existe el derecho al debido proceso (…). El Poder Judicial me excluyó de todo proceso. Para mí fueron días difíciles que te señalen por algo que nunca hiciste, no se lo deseo a nadie», declaró a El Comercio.
El caso vuelve a la agenda pública
Más de catorce años después de la absolución, el antiguo proceso volvió a cobrar exposición tras la elección de Landauro como próximo alcalde de Ventanilla.
Las publicaciones reconstruyeron la intervención de 2008, el periodo que Landauro permaneció bajo prisión preventiva, la sentencia emitida en primera instancia y la posterior decisión de la Corte Suprema.
El resurgimiento del caso generó cuestionamientos entre simpatizantes del alcalde electo, quienes calificaron la nueva cobertura periodística como una campaña de desprestigio. Esta posición corresponde a los seguidores y representantes del entorno político de Landauro.
En paralelo, otras autoridades electas reconocieron su triunfo. El gobernador regional electo del Callao, Pedro Spadaro Philipps, felicitó a Landauro y manifestó su «disposición técnica y política para articular obras y proyectos estratégicos en favor del distrito». Asimismo, el excandidato a la alcaldía de Ventanilla por Renovación Popular, Omar Marcos Arteaga, reconoció públicamente los resultados electorales, aunque no se pronunció sobre el pasado judicial de Landauro.
La columna editorial «Semáforo» de El Comercio señaló que «la revelación (…) sobre el alcalde electo de Ventanilla, Luis Landauro, quien estuvo preso y fue condenado en primera instancia por el envío de cocaína hacia Ámsterdam antes de su absolución por duda razonable, enciende las alertas». El mismo espacio añadió que «a ello se suma la presencia en su campaña de una dirigente procesada por homicidio y vinculada al sicariato».
En el ámbito judicial, el proceso concluyó con la resolución de la Corte Suprema que revocó la condena y absolvió a Landauro por duda razonable, disponiendo además la anulación de sus antecedentes.
Fuentes: El Comercio, Infobae, Exitosa Noticias





