El escenario político en la capital se mantiene en alta tensión tras las recientes elecciones municipales. Frente a los ajustados resultados oficiales y la revisión de miles de votos impugnados, el candidato a la Municipalidad de Lima por Avanza País, Francis Allison, planteó la necesidad de implementar una segunda vuelta electoral cuando ningún postulante alcance el 30% de los sufragios válidos.

En declaraciones a la prensa, el también burgomaestre de Magdalena argumentó que la dimensión poblacional de Lima y sus facultades político-administrativas justifican una regla similar a la de las regiones.

"Lima no solo administra funciones locales, sino también regionales. No es saludable para la gobernabilidad de la ciudad que un alcalde asuma el cargo respaldado por un porcentaje minoritario y con una amplia mayoría en contra", señaló Allison en referencia a su principal contendor, Rafael López Aliaga.

Actualmente, la normativa vigente define al ganador por simple mayoría relativa. Sin embargo, el marco legal (Artículo 151 de la Ley Orgánica de Municipalidades) atribuye al municipio metropolitano competencias combinadas de nivel local y regional.

La contienda electoral se encuentra en una etapa crítica. Según los reportes de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), la distancia entre las dos agrupaciones principales es mínima:

Con más de 1,800 actas observadas pendientes de resolución en los Jurados Electorales Especiales (JEE) —lo que representa una bolsa aproximada de 280,000 a 500,000 votos por definir—, el resultado final para Lima Metropolitana continúa en reserva.

Ante este panorama, la resolución final de las actas pendientes por parte de los órganos electorales no solo determinará al nuevo alcalde capitalino, sino que sentará un precedente clave para la interpretación de las normas de reelección municipal en el país.