El diputado Carlos Yalta inspeccionó el cauce fluvial junto con la Contraloría y la Fiscalía, advirtiendo que los sedimentos no fueron retirados sino apilados en las márgenes, lo que amenaza con desbordes y colapso de los puentes modulares de acceso.
Luego de la advertencia pública emitida por la concesionaria Lima Airport Partners (LAP) sobre el riesgo inminente de anegamiento en el Aeropuerto Internacional Jorge Chávez ante una eventual crecida del río Rímac, el diputado chalaco Carlos Yalta lideró una inspección in situ junto con peritos de la Contraloría General de la República y fiscales del Ministerio Público para verificar la ejecución de los trabajos de limpieza a cargo del Gobierno Regional del Callao (GORE Callao).

La fiscalización se focalizó en el sector comprendido entre los puentes Bailey de acceso al terminal aéreo y el cruce con la avenida Elmer Faucett, donde la comitiva constató que las intervenciones no cumplieron con la extracción técnica integral del material colmatado.
Material apilado en las orillas sin disposición final
De acuerdo con las verificaciones de campo, los trabajos se redujeron a remover y acopiar el sedimento en las mismas riberas fluviales, omitiendo su traslado y depósito final en botaderos autorizados:
«Este material colocado a los costados ni siquiera sirve de refuerzo porque no es compacto. El caudal puede arrastrarlo y provocar obstrucciones más abajo, con el consiguiente incremento del nivel del río. Estos trabajos no garantizan una adecuada canalización. La responsabilidad es del Gobierno Regional del Callao, que no solo pone en riesgo al aeropuerto, sino también a las familias chalacas que viven en las zonas aledañas», alertó Yalta.
Peligro para pasajeros, puente Bailey y avenida Gambetta

El legislador advirtió que una inundación provocaría graves perjuicios logísticos y de transporte a nivel nacional: afectaría las operaciones aéreas, la integridad de miles de pasajeros y personal aeroportuario, y podría dañar las estructuras de los puentes modulares de acceso. Asimismo, alertó sobre el riesgo de anegamiento en la avenida Néstor Gambetta y la vulnerabilidad de las canalizaciones eléctricas subterráneas que alimentan el aeropuerto.
«La falta de evacuación del material extraído no puede quedar sin consecuencias. Se dejaron sedimentos acumulados en las laderas que debieron prevenir emergencias. La Contraloría y la Fiscalía deben establecer quiénes son los responsables administrativos y penales si se comprueban conductas ilícitas», concluyó el parlamentario.
Fuente: Despacho Parlamentario de la República - Fiscalización Callao



