La amenaza del crimen organizado contra los operadores de justicia vuelve a encender las alarmas en el Ministerio Público. Un total de 25 fiscales que investigan casos relacionados con organizaciones criminales han sido amenazados de muerte, situación que pone en evidencia el nivel de riesgo al que están expuestos quienes enfrentan directamente a estas estructuras delictivas.

Las intimidaciones han obligado a algunos fiscales a extremar sus medidas de seguridad y modificar sus rutinas ante el temor de posibles atentados. Desde el Ministerio Público se ha expresado preocupación por esta situación y se ha reafirmado el compromiso de continuar con las investigaciones contra el crimen organizado, pese a las amenazas y presiones que buscan frenar el trabajo de los fiscales.

Fuente: La República