Desde hace unas semanas, el paisaje subterráneo del Callao ha experimentado una transformación definitiva. Tras su llegada a la estación Óscar R. Benavides (E-06), la tuneladora “Delia” ha mantenido un ritmo constante que confirma la madurez del proyecto en la Provincia Constitucional, marcando lo que ya es la etapa final de las excavaciones en esta zona.
La consolidación de este tramo no es fortuita. Tras completar los 800 metros de túnel que conectan la estación San Marcos (E-07) con Óscar R. Benavides, la maquinaria ha demostrado una operatividad eficiente de 15 metros diarios. Este progreso se suma a los casi 13 kilómetros que «Delia» ya ha perforado desde el inicio de sus operaciones, atravesando puntos neurálgicos como Estación Central, Plaza Bolognesi y Elio.
Actualmente, los trabajos se concentran en la preparación para el último tramo del recorrido. La hoja de ruta para las próximas semanas es clara:
- Hacia Carmen de la Legua (E-05): El siguiente hito en la mira de la ingeniería.
- Punto final en Insurgentes (E-04): Donde la tuneladora culminará su labor técnica.
El panorama general del proyecto es alentador. Con más de 25 kilómetros ya construidos de los 27 previstos, la Línea 2 del Metro de Lima y Callao ha dejado de ser una promesa lejana para convertirse en una infraestructura casi completa en su fase de túneles.
A diferencia de meses anteriores, la actividad en las estaciones del Callao ya refleja la integración del túnel con las estructuras de superficie. Para los vecinos y usuarios del primer puerto, la presencia de «Delia» bajo sus pies durante estas últimas semanas representa la cuenta regresiva para un sistema que promete unir el Callao con el centro y este de Lima en una fracción del tiempo actual.



