El Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) presentó los resultados de la pobreza monetaria correspondientes al 2025, reporte difundido por La República que confirma que el costo de vida en el país mantiene una tendencia al alza. Según el organismo, la línea de pobreza total, que define el gasto mínimo para cubrir la canasta básica de alimentos y servicios, se elevó a S/462 mensuales por persona, lo que representa un incremento del 1,7% respecto al año anterior. En términos prácticos, esto implica que una familia promedio de cuatro integrantes requiere ingresos mínimos de S/1.848 mensuales para costear vivienda, alimentación, salud y educación, quedando bajo el umbral de pobreza quienes no alcancen dicha cifra.

Esta realidad golpea actualmente al 25,7% de la población nacional, lo que equivale a más de 8,8 millones de personas distribuidas en aproximadamente 2,2 millones de hogares. A pesar de que durante el último año unas 567.000 personas lograron salir de esta condición, los datos analizados por La República sugieren que la recuperación es insuficiente para revertir el impacto de las crisis recientes. Al comparar las cifras actuales con los niveles de 2019, se observa un retroceso de seis años, pues la pobreza se mantiene 5,5 puntos porcentuales por encima del 20,2% registrado antes de la pandemia, evidenciando un rezago estructural en el bienestar social.

Dentro de este panorama, la pobreza extrema también muestra matices críticos, situándose en una línea de S/260 mensuales por persona, monto destinado exclusivamente a la supervivencia alimentaria. Bajo este parámetro, un hogar de cuatro personas necesita al menos S/1.040 mensuales solo para comer, una barrera que el 4,7% de los peruanos —alrededor de 1,6 millones de ciudadanos— aún no logra superar. Aunque este indicador específico registró una leve mejora de 0,8 puntos porcentuales frente a 2024, la evolución de la canasta básica en la última década muestra un incremento acumulado del 31%, lo que explica por qué el crecimiento del gasto en los hogares no basta para compensar la inflación acumulada.

Finalmente, el informe destaca la fragilidad de un amplio sector de la sociedad a través del indicador de vulnerabilidad monetaria, que agrupa al 32,8% de la población. Estas personas logran cubrir el costo de la canasba básica, pero subsisten con un presupuesto que no supera los S/749 mensuales por individuo, situándose en un margen muy estrecho de estabilidad. Como advierte la nota de La República, esta condición implica que un tercio de los peruanos se encuentra en riesgo crítico de caer nuevamente en la pobreza ante cualquier deterioro de su economía personal o del entorno nacional, subrayando la precariedad de la actual recuperación económica.

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